Praga – El lunes, el primer ministro checo Andrej Babiš dio un discurso a la nación. En el que pidió a los checos que sigan las regulaciones sobre el uso de máscaras faciales para proteger a los más vulnerables de la Covid-19. Babiš dijo que había sido un error suavizar las medidas encaminadas a contener el virus en el verano. Según el jefe del Gobierno hubo una falsa sensación de seguridad por el éxito alcanzado hasta ese momento por el país y la atmósfera en la sociedad. «Desafortunadamente, la epidemia no había desaparecido y la situación ha empeorado», constató.
Con respecto a las mascarillas, el primer ministro dijo que nadie disfrutaba de tales órdenes de uso, pero, las mascarillas no atentan contra la Democracia ni la Libertad. Pero el no usarlas amenaza las vidas de las personas en edad avanzada.
Babiš dijo que su gobierno no deseaba imponer otra vez restricciones que frenen la economía. Algo como lo que hizo al comienzo de la pandemia. Al mismo tiempo, hay que darle prioridad a la protección de las vidas de los ciudadanos y es muy difícil encontrar un equilibrio entre la vida y las necesidades económicas



