El gobierno ha aflojado aún más las restricciones para viajae. A partir del martes se abrirán todos los cruces fronterizos con Austria y Alemania, con solo controles aleatorios.
Los aeropuertos internacionales de Brno, Ostrava, Karlovy Vary, Pardubice y Praga-Kbely renovarán los vuelos dentro de Schengen.
A partir del miércoles, los checos y los eslovacos podrán viajar de un país a otro sin la necesidad de realizar pruebas negativas para COVID-19.
Tampoco los checos ni los eslovacos tendrán que someterse a una cuarentena, si regresan a su país en un periodo de 48 horas.
Los ciudadanos de los Estados miembros de la UE y los ciudadanos de terceros países con residencia permanente en la UE podrán ingresar a la República Checa por un período de 72 horas.
Estará permitida la entrada al país a los ciudadnos de la UE por razones «fundamentadas», como viajes de negocios o visitas a familiares cercanos.



