«Estados Unidos va a designar ANTIFA como una Organización Terrorista».
Ese tuit publicado el domingo por Donald Trump ha situado en el foco mediático a un grupo de antifasctistas de extrema izquierda conocido como Antifa, a quienes acusa de radicalizar las protestas por la muerte del afroestadounidense George Floyd en las calles de Estados Unidos.
Donald J. Trump✔@realDonaldTrump
The United States of America will be designating ANTIFA as a Terrorist Organization.831 milInformación y privacidad de Twitter Ads398 mil personas están hablando de esto.
Trump reaccionó enojado cuando Twitter adjuntó una advertencia de verificación de hechos a los tweets.
En una publicación del presidente de los EEUU publicó y ocultó la original poniendo otra que decía que no glorificaba la violencia.
Pero cabe destacar que también, Twitter informó este martes que cerró una cuenta gestionada por un grupo de supremacistas blancos.
El grupo que se hacían pasar por el movimiento Antifa (antifascista) y llamaban a la violencia en las calles de Estados Unidos.
En un comunicado, la empresa de San Francisco indicó que la cuenta @Antifa_US, con unos pocos cientos de seguidores, violaba las políticas de manipulación de la plataforma y spam de la compañía.
En particular las referidas a la creación de cuentas falsas, y que por tanto se procedió a su cierre.
¿Qué es Antifa?
La Antifa es un movimiento de corte anarquista que no cuenta con una estructura jerárquica ni un programa definido.
Los objetivos del movimiento van desde la lucha antisistema más radical a la búsqueda de la justicia social más idealista.
Pero la meta común de sus partidarios incluye anular a los grupos fascistas, racistas, neonazis y de extrema derecha, reventando sus manifestaciones.
Además, evitando que promuevan o hagan gala de sus posturas supremacistas, contrarias a las minorías LGTB.
Věra Jourova reaccionó a los Twitter
La miembro de la Comisión Europea de la República Checa, Věra Jourová, respaldó la moderación de contenido de Twitter .
Věra Jourova dio a Twitter después de que agregara un aviso de verificación de hechos a los tuits del presidente Donald Trump.
Jourova es la vicepresidenta de valores y transparencia de la Comisión Europea.
Jourova agregór que lque apoyaba los esfuerzos de Twitter para desarrollar una política de moderación transparente
Luego Jourova comentó que no se trataba de censura sino de señalar información falsa que podría causar daño público.
El dilema de EEUU
Después varias noches de toque de queda, Los Ángeles afronta -como otras ciudades progresistas de Estados Unidos- un enrevesado dilema interno:
¿cómo apoyar las protestas en contra del racismo y la brutalidad policial sin respaldar o pasar por alto los disturbios y la violencia?
El mismo patrón se ha repetido en los últimos días en partes de la urbe californiana, desde el centro de Los Ángeles hasta Santa Mónica.
Primero, protestas totalmente pacíficas y sin incidentes con grandes grupos de manifestantes.
Y después, saqueos de negocios por parte de solo unos pocos.
Por eso, las concentraciones por la muerte de George Floyd se viven en Los Ángeles con la rabia y la comprensión de una población atravesada por el racismo y la desigualdad.
Pero también con la inquietud de una ciudad en la que todavía palpita el trauma de los gravísimos disturbios de 1992.
En esa oportunidad los disturbios comenzaron a raíz de la paliza policial al afroamericano Rodney King que dejaron más de medio centenar de muertos.
¿ Qué dice la UE ?
La Unión Europea se siente «conmocionada y consternada» por la muerte de George Floyd, un hombre negro que falleció asfixiado por un policía blanco.»
Todo sucedió durante su detención en Estados Unidos, y se refirió al hecho como las autoridads «abusan del poder».
«Se trata de un abuso de poder. Hay que denunciarlo, combatirlo, en Estados Unidos y en todas partes», dijo Josep Borrell, el jefe de la diplomacia europea.
«Estamos conmocionados y consternados por la muerte de George Floyd», dijo Borrell en una rueda de prensa en Bruselas, en la que instó a las sociedades a «controlar el uso excesivo de la fuerza» policial, en un momento en que las protestas se expanden en Estados Unidos.
Borrell también pidió una «desescalada de tensiones» en Estados Unidos.



