Praga – En el 75º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, el primer ministro checo, Andrej Babiš, pidió una reforma dentro de la organización. Cara a conseguir una entidad más eficaz y transparente.
El primer ministro dijo que la pandemia de coronavirus había revelado limitaciones y debilidades sistémicas de la comunidad internacional para abordar una amenaza global de tales proporciones.
Babiš mencionó que la Organización Mundial de la Salud no había ejercido el liderazgo de la salud mundial frente a la crisis. Las recomendaciones que dieron fueron confusas y no ayudaron a los gobiernos a enfrentar la pandemia.
Aseguró que la actual crisis de salud era una oportunidad para hacer una reforma sustancial. Y poder crear un mecanismo que permita una acción coordinada y eficaz en caso de necesidad.
La República Checa estaría dispuesta a apoyar y contribuir activamente en una reforma para mejorar el sistema de salud mundial, concluyó el primer ministro checo.



