La caída del Muro de Berlín trajo la libertad a toda Europa

Praga – El próximo 9 de noviembre recodaremos 31 años de lo que parecía imposible: la caída del Muro de Berlín. La Guerra Fría fue un proceso que podemos considerar como la continuación de la Segunda Guerra Mundial. Durante este período en Europa quedo partida en dos. Europa quedó separada por la Cortina de Hierro. Y el gran perdedor de la guerra, Alemania, quedo bajo el control de dos bandos.

La división de Alemania en la República Federal de Alemania (RFA: Alemania Occidental) y la República Democrática Alemana (RDA: Alemania Oriental) marcó sus fronteras en 1961 con la construcción del Muro de Berlín. Muchas personas de Alemania Oriental murieron en sus intentos de cruzar la frontera hacia el lado Occidental, por lo cual algunos intentaron cruzarla a través de otras fronteras.

La embajada de Praga

 A finales de los 80, cientos de alemanes de la ex RDA buscaron desesperadamente refugio en la embajada de la RFA en Praga, la capital de la Checoslovaquia comunista,

Esto generó un incidente diplomático que puso a temblar los cimientos de la cortina de hierro.

Pero no sólo el muro de berlin se debilito sino que también en todo el bloque socialista. Se empezaban a respirar aires de cambio. Estos refugiados alemanes daban en Checoslovaquia el primer paso para la caída del Muro de Berlín. el 9 de noviembre de 1989. Lo que unos meses más tarde también significa la reunificación alemana. Europa por primera desde la caidad del imperio romano se volvia a unir.

Pero apenas noviembre comenzaba con la caída del muro de Berlín. El efecto domino seguiría hacia los demas países del Bloque. Por ejemplo en Checoslovaquis 9 días más tarde los estudiantes checos saldrían de forma masiva de sus salones de clases. para dirigirse a la Av Nacional de la ciudad de Praga para protestar contra el régimen comunista. 

Mataron a Smith

Las protestas en Praga aumentaron cuando, a las 6 de la tarde del 17 de noviembre, se corrió la voz de que la policía había matado a un estudiante de nombre Smith. Supuestamente lo mataron en la estación de trenes que hoy conocemos como la Estación de Trenes Masaryk.

Más tarde se supo que eso no era verdad, pero ya los jóvenes habían salido a protestar.  

Genscher fue una de las personas que huyó en 1952 de la ex RDA. En Alemania el desidente Hans-Dietrich Genscher, en una oportunidad le dijo a un periodistas de DW estas palabras al referirse a los checos en la embajada de la RDA en Praga: “Para mí, por supuesto, fue muy significativo ver eso y algo muy especial». Entendía muy bien los motivos de las personas para querer salir, ya que yo mismo recorrí ese camino, por el deseo de vivir en libertad. También sentí la desesperación de la gente ante la llegada del frío de octubre, pues ni ellos ni yo sabíamos cómo iba a terminar todo aquello. 

Varios refugiados de la RDA cruzan el cerco hacia la embajada de la RFA en Praga.

En una oportunidad el embajador de la Alemania federal Oskar Fisher  en Nueva York, dijo que, en principio, había dos posibilidades: la primera era que los trenes pasarán por la frontera entre Baviera y la ex Checoslovaquia, y que el personal consular llegará antes a la embajada en la RFA para sellar los pasaportes de los pasajeros. La segunda era que los pasajeros pudieran entrar a la embajada de la RDA en Baviera y que las autoridades consulares de la RFA sellaran allí sus pasaportes. El tema era que la RDA pudiera demostrar su soberanía.

Recordar la caída del muro de Berlín es recordar también el fin de la Segunda Guerra Mundial.Durante aňos el mundo vivió dividido entre dos grandes potencias que dominaron el destino de muchas personas. Pero gracias a la caída del muro de Berlín la carta de, «los Derechos Humanos» ya no es sólo un papel. La democracia está más viva  que nunca pero eso no niega que no esté afrontando muchos problemas. Pero mientras seamos libres podremos enfrentar el coronavirus, el populismo y los nacionalismos como sociedades abiertas al debate, y todo gracias a la democracia.

El Muro «Lenon», en Kampa, Praga

La libertad y el muro de Lennon

En Praga la triste historia del comuismo, la podemos recordar en un muro muy pintoresco, que se llama «El Muro De Lennon». Justo unos meses que empezaran a llegar los alemanes a la embajada de la RFA en Praga, un joven checo pinto el rostro de Lennon en esa pard tan famosa.

Un detalle muy importante de la cultura Checa, es que no ha habido un proceso polízico exitoso sin participación de las expreciones culturales, como la música, el tetatro o la pintura.

Cuando ese joven pinto el rostro de Lennon en ese muro, fue una forma de protesta juvenil ya que los Beatles nunca fueron totalmente aceptados por el régimen comunista. Lo que hizo que el muro se convirtiera en un punto de encuentro músical, donde iban los jovenes a cantar las canciones de los Beatles.

Al caer el muro de Berlín el muro de Lennon dejo de ser visitado por aquellos músicos itinerarios. Los cuales de la noche a la mañana aparecieron tocando por toda el país. Los checos y los alemanes ahora tenían algo en común. Ambos tenían su propio muro que de alguna forma para esos dos pueblos esos muros significaban ahora LIBERTAD.

Latest articles

spot_imgspot_img

Related articles

spot_imgspot_img