Praga – Hoy terminan las vacaciones de verano y arrecian los temores del personal de higiene por toda la Rep. Checa sobre cómo se esparcirá desde mañana la pandemia de la covid-19. Los aumentos registrados de la semana pasada dejan entrever que el virus no da su brazo a torcer y si le sumamos que llegará el período regular de la gripe, el personal de higiene teme que esto llegue a agotar las capacidades sanitarias. Ahora el temor es que el personal no alcance ha hacer el mapa y lista de los contactos de cada caso positivo.
El pasado viernes, la Rep. Checa alcanzó 485 nuevos contagiados, es decir la segunda mayor cifra desde que comenzó la covid-19. En las últimas dos semanas, además, ha subido en 50% la cantidad de pacientes hospitalizados (pasando de 106 a 156). Aunque la cantidad de los que muestran un cuadro grave de la enfermedad se mantiene en alrededor de 30. Octubre y noviembre son los meses característicos para el aumento de los casos de gripe y de enfermedades del tipo respiratorio.
El diario «Gaceta Popular» señala que en este momento las capacidades para poder hacer la lista y rutas de contactos de cada nuevo caso positivo de covid-19 está en 400 por día. La Autoridad Nacional de Higiene de la Rep. Checa ha dicho que esperan incrementarla a 750 casos por día, a partir de septiembre y una vez que incorporen a más de 80 especialistas.
El mayor dilema que se enfrentará es cuando estemos en el otoño y el país tenga los casos corrientes de gripe e infecciones virales de las vías respiratorias. ¿Habrá que hacerle la prueba contra la covid-19 a cada uno? ¿Y hacerle el mapa de contactos hasta tener el resultado de la prueba? El sistema colapsará.



