Praga – La coalición gubernamental acordó abolir el salario súperbruto e introducir un impuesto sobre la renta del 15 por ciento. Al mismo tiempo, se mantendrá la tasa de pago de impuestos en un 23 por ciento para los grupos con mayores ingresos.
La propuesta es resultado de la aplicación de ciertos elementos de progresión tributaria. Las formas de contribución tributaria serán de dos tipos: una del 15 % y otra del 23%. Lo que representa un recargo solidario. La Social Democracia, parte del Gobierno, había propuesto originalmente tres tipos de tasas de impuestos.
«Sin embargo, después de que hacer cálculos detallados, resultó que el efectividad de la tasa media no sería rentable», explicó el viceprimer ministro Jan Hamáček.



