Praga (Gaceta Económica) – La pandemia covid-19 ha desatado una guerra de precios entre los hoteles de la capital checa. Hace como diez días el sector hotelero praguense intentó llegar a un acuerdo, al estilo vienés, para hacer que exista una banda de precios según las estrellas de los hoteles. Todo para evitar que toda la nave se hunda. Al parecer no se logró ese objetivo y este lunes, en primera página, el diario “Gaceta Económica” informa que los hoteles de Praga están en la lona. Han tocado piso por la guerra de precios.
“La red Interhotel Olympik está entre las más grandes de Praga y hasta hace unos pocos meses no podía quejarse por la falta de clientela. Sus cuatro hoteles, con un total de 650 cuartos, solían pasar, por regla, completamente llenos. Antes que nada hombres de negocios y huéspedes extranjeros. La pandemia del coronavirus cambió todo esto. Desde mediados de marzo tres hoteles permanecen totalmente cerrados, entre los que está el conocido Olympik en Karlín. Y en Artemis, el único hotel que funciona, tiene sólo un par de huéspedes”, escribe el diario al describir la situación hotelera de Praga.
“Ciertamente que la situación es exigente. Desde mediados de marzo hasta fines de junio hemos perdido 90 millones de coronas y nuestro presupuesto ha empezado a apretarse”, dice el directo estaturario de la empresa “Interhotel Olympik”, Vlastilas Šos. La situación es similar en otros hoteles capitalinos. La pandemia los ha golpeado en mayor proporción de toda la Unión Europea, según se desprende del estudio que realizó la empresa de asesoría “Cushman & Wakefield”. Estudio que “Gaceta Económica” tiene de manera exclusiva.
Los ingresos hoteleros en Praga bajaron en 2/3 partes
Citando el estudio, señala que los ingresos de los hoteles praguenses, entre enero y mayo pasados, han caído en dos terceras partes comparándolo con igual período del 2019. Sólo los hoteles de Roma estuvieron peor que los de Praga. “En este momento, los hoteles de Praga tienen, en promedio, un promedio de ocupación de sólo 1 de cada 6 habitaciones y batallan por cada cliente. Y el sector alerta que sin la ayuda estatal no saldrán adelante”. El tema fue analizado ayer lunes por el Gobierno.

El estudio explica que la razón del duro golpe sufrido por la hotelería praguense radica en su dependencia a los visitantes foráneos, aunque también a la rápida reacción del Gobierno a la amenaza de la pandemia. Es decir, las medidas fueron exitosas al momento de limitar la proliferación del sars-cov-2, pero, tuvo efecto catastrófico en los hoteles ya que, a diferencia de otras ciudades europeas, perdieron a su clientela mucho antes.
Pero, también el golpe vino por la importante dependencia de los hoteles capitalinos al turismo de congresos, a las visitas por ferias y otras actividades internacionales. Todo fue cancelado o se pasó a la segunda mitad del año. Es lo que le tocará hacer al grupo ya mencionado, “Olympik”. Es posible que abra sus hoteles “Congress”, “Olympik” y “Tristar” hasta septiembre, mes en el que deberán activarse en Praga las ferias y grandes actividades.
3 años tomará volver a la «edad dorada»
Todo esto llega luego de que Praga había vivido un período, de varios años, de prosperidad o de “edad dorada”. Un tiempo en donde el nivel de ocupación llegó a como el 90 por ciento. Los especialistas estiman que tomará de dos a tres años hasta que los hoteles logren situarse en las posiciones de antes de la pandemia.

“Debido a la aguda falta de clientes se ha desatado una guerra de precios entre los hoteles en la capital. Según los datos de la empresa de análisis STR, que monitorea el mercado hotelero de Europa, el precio promedio de una habitación en esta ciudada bajó en mayo en más del 40 por ciento. A como 1 659 coronas, lo que es la mayor caída entre la mayoría de ciudades europeas”, indica el diario.
Bořivoj Vokřínek, director del departamento de investigación de inmuebles de hotelería en “Cushman & Wakefield”, comenta: “Por precios, Praga ha caído por debajo del nivel de Riga o Belehrad. Lo que es producto, parcialmente, también por la devaluación de la corona. Como sea, en términos generales esto no es una buena tendencia. Creemos que en los próximos meses los precios irán balanceándose y la caída general podrá ser menor ya que las personas volverán a viajar”.
Con problemas incluso fuera de Praga
“Gaceta Económica” indica que han caído en problemas incluso los hoteles de fuera de Praga: “Casi la cuarta parte de ellos, en los últimos tres meses, ha despedido al personal y algunos negocios pequeños incluso han quebrado. Como por ejemplo la pensión Union en Harrachov.
Por el momento, el programa Antivirus mantiene con vida a una serie de instalaciones de alojamiento. Es decir el programa con el que el Estado aporta a las empresas para sueldos de los empleados. Más del 80 por ciento de los que administran alojamientos usan el dinero de ese programa”. Los mismos hoteleros dicen que la situación es tan mala, que ese solo programa “Antivirus” no será suficiente.
Los hoteleros piden 400 CZK por cuarto y por día
Así que le piden al Estado subsidios directos, como una compensación a los días en que tuvieron que pasar cerrados por las disposiciones que dictó el Gobierno. Václav Stárek, presidente de la “Asociación de Hoteles y Restaurantes” le dice al diario que le han presentado al primer ministro la propuesta para que el Estado le pague a los hoteleros 400 coronas por cuarto y por día en que tuvieron que estar cerrados. En total 72 días.
Es decir que el Estado debería preparar un chequecito por como 5 millardos de coronas. El tema es del conocimiento del Gabinete y el propio primer ministro, Andrej Babiš (ANO 2011), ha escrito en las redes sociales que los hoteles podrían recibir una ayuda que iría entre 200 y 400 coronas por habitación y día. En este momento el nivel de ocupación de los hoteles en la Rep. Checa es de como el 20 por ciento.
“Después de abrir, requieren alcanzar un nivel de ocupación de al menos el 35 por ciento, para que puedan empezar a generar utilidades”, aclara Vokřínek. En mejor situación están los hoteles y las pensiones a las que suelen acudir incluso los checos en las épocas de vacaciones. Hablamos de Šumava, Karlovy Vary y Špindlerův Mlýn, en donde los niveles de ocupación y reserva aumentan rápidamente. En esas zonas, sus administradores creen que en este verano lograrán ocupar más de la mitad de sus capacidades. No será el caso de Praga, en donde no esperan llegar a superar ni el 20 por ciento.

Hay dueños de los edificios y hay administradores del hotel
Hay que considerar que en este negocio, están los dueños de los edificios y los administradores del negocio hotelero. Que no son siempre la misma persona, ni tienen los mismos intereses. Y también que muchos de los hoteles praguenses están en edificios antiguos, que no poseen las capacidades técnicas para poder prenderlos y apagarlos sólo por secciones, para conseguir al menos ahorros en el consumo.
Casi la mitad de las instalaciones de alojamiento en la Rep. Checa siguen cerradas. Con frecuencia se trata de los hoteles ya mencionados, orientados al turismo de congresos. La mayoría de sus administradores cree que podrán funcionar con alguna normalidad durante el verano, pero, esperan volver a caer en el otoño. Cuando hasta los checos hayan terminado las vacaciones. Así que varios se preparan a sobrevivir e intentar llegar a la primavera 2021, cuando esperan lleguen más turistas extranjeros.



