Récords de temperatura y nubes tóxicas en la República Checa

41,5 °C en Plzeň, la noche más calurosa de la historia, hospitalizaciones en alza y alertas por ozono en Praga. La ola de calor más extrema registrada en el país deja cifras que no tienen precedente.


La República Checa acaba de vivir los días más calurosos de su historia. El martes, la mitad de las estaciones meteorológicas con al menos 30 años de funcionamiento batieron o igualaron sus récords históricos de temperatura. El miércoles, el calor continuó. Y el alivio no se espera hasta el viernes.

Estas son las cifras que explican lo que está ocurriendo.

41,9 °C: el nuevo récord absoluto del país

El récord histórico de temperatura en la República Checa se estableció este verano en Doksany, con 41,9 °C. Durante la jornada del martes, Plzeň-Bolevec registró 41,5 °C, el punto más caluroso de esa jornada. En Strážnice, en el sur de Moravia, se alcanzaron 40,9 °C: la primera vez que Moravia supera los 40 °C desde que existen mediciones.

Praga tampoco quedó al margen. La estación de Karlov registró 40,1 °C, el día de agosto más caluroso de la historia de la capital. La estación de Komořany también superó los 40 °C.

27,9 °C: la noche más calurosa jamás registrada

El calor no bajó con el sol. En Bystřice pod Hostýnem, las temperaturas no descendieron de los 27,9 °C durante toda la noche, superando el récord nacional anterior por casi 0,7 grados. En muchos otros puntos del país se produjeron noches tropicales, con temperaturas por encima de los 20 °C hasta la mañana.

El problema no es solo el dato. Es la consecuencia: sin descenso térmico nocturno, el cuerpo no puede recuperarse del estrés acumulado durante el día.

15%: más pacientes en los hospitales de Praga

Varios hospitales de la capital —Motol, Na Homolce, Bulovka y el Hospital Militar Central— registraron aumentos de hasta el 15% en el número de pacientes con problemas relacionados con el calor. Deshidratación, agotamiento y golpes de calor son los diagnósticos más frecuentes.

Los médicos advierten que niños, personas mayores y enfermos crónicos son los más vulnerables. Pero añaden que incluso las personas sanas pueden verse gravemente afectadas con suficiente exposición al sol y sin hidratación adecuada.

150 bomberos contra los incendios

La combinación de calor extremo y sequía elevó el riesgo de incendios en todo el país. El martes, unos 150 bomberos trabajaron para contener un incendio forestal y de praderas cerca de Nezdice, en la región de Šumava. Otro incendio en Křečovice, en la región de Benešov, requirió una gran movilización. Cuatro bomberos necesitaron atención médica por golpe de calor.

El riesgo sigue siendo elevado en gran parte del territorio.

Niebla tóxica sobre Praga

La ola de calor trajo además un problema añadido. Las altas concentraciones de ozono troposférico provocaron alertas por contaminación atmosférica en Praga, Bohemia Central y la región de Ústí nad Labem. La semana pasada, las alertas se extendieron también a las regiones de Pardubice y Hradec Králové.

El ozono troposférico se forma por reacción química entre hidrocarburos y óxidos de nitrógeno bajo luz solar intensa. Ataca los tejidos pulmonares y las membranas mucosas. Los síntomas incluyen ardor en ojos y nariz, tos, dolor de cabeza y presión en el pecho.

El miércoles por la tarde, los meteorólogos levantaron la alerta en Praga y las dos regiones afectadas. Durante el periodo de alerta, se recomendó a personas con problemas respiratorios crónicos, adultos mayores y niños pequeños evitar el esfuerzo físico intenso al aire libre.

7,5 °C: el refugio bajo tierra

Mientras el exterior superaba los 40 °C, las cuevas de dolomita de Bozkov, en la región de Liberec, mantenían entre 7,5 °C y 9 °C. En julio recibieron unos 14.000 visitantes, la cifra más alta para ese mes en los últimos cuatro años. Muchos simplemente buscaban un lugar donde respirar.

¿Cuándo termina?

El miércoles seguirá haciendo calor: entre 32 y 37 °C en Bohemia, y hasta 39 °C en Moravia y Silesia. La tendencia de enfriamiento más pronunciada se espera a partir del viernes, cuando las temperaturas deberían acercarse a los niveles normales del verano.

Hasta entonces, los meteorólogos recomiendan evitar la actividad física intensa en las horas centrales del día, beber agua con regularidad y limitar la exposición directa al sol. Quienes estén en Praga pueden también localizar los puntos de nebulización gratuitos distribuidos por la ciudad: en Praga puedes buscar nebulizadores de agua para refrescarte buscando «mlžítko» en Google Maps.


Las cifras de la ola de calor

🌡️ Temperatura máxima: 41,9 °C · Doksany (récord histórico de la República Checa)

🌡️ Martes: 41,5 °C en Plzeň-Bolevec · 40,9 °C en Strážnice · 40,1 °C en Praga-Karlov

🌙 Noche más calurosa: 27,9 °C en Bystřice pod Hostýnem · nuevo récord nacional

🏥 Hospitales de Praga: hasta +15% de pacientes por problemas relacionados con el calor

🚒 Incendios: 150 bomberos desplegados · 4 hospitalizados por golpe de calor

☁️ Alerta por ozono: Praga · Bohemia Central · Ústí nad Labem · levantada el miércoles por la tarde

🕳️ Cuevas de Bozkov: 7,5–9 °C · 14.000 visitantes en julio

📅 Previsión: enfriamiento gradual a partir del viernes

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