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La Casa de la Rana Verde

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Praga – En la capital checa, cerca de la casa de Franz Kafka, a unos pasos de la Plaza de la Ciudad Vieja, en la calle «u Radnice 8», encontrarán «La Casa de la Rana Verde».  En Apocalipsis se usan las ranas para representar a las tres partes de Babilonia. Estos poderes son espíritus de demonios que engañan al mundo con el espiritismo. Las ranas en Egipto eran consideradas como divinidades, inclusive  la tercera plaga en Egipto está destinada a castigar a los adoradores de estos animales; que para algunas personas son repugnantes.

Pero en la historia de esta casa, no estamos hablando de temas exotéricos, sino que vamos a hablar  de un historia más divertida. En esta Casa vivía un sastre que se llamaba Lokýtek era muy bueno y bastante reconocido por los habitantes de la Ciudad Vieja de Praga. A Lokýtek también le gustaban mucho los espectáculos de los circos callejeros y a él le encantaban sobre todo ver a los artistas itinerarios que hacían malabarismos

El escudero subió y en poco tiempo bajó riŕndose a carcajadas , detrás de él venía el sastre sano y salvo.

Una tarde, en uno de los tantos circos callejeros, a Lotýket le llamó la atención ver a un hombre que se metía en un vestido de rana verde y se veía muy pequeňo y se movía como si fuera de plástico.   Unos días después, en la casa del famoso sastre su criada entró a su habitación y salió gritando a toda carrera y pidiendo ayuda. Cuando llegó al centro de la plaza de la que hoy conocemos como la Plaza de la Ciudad Vieja y muchos habitantes fueron a la casa para ver que era lo que estaba pasando y al entrar ella le dijo al escudero más valiente y que se atrevió a subir: -”¡Allá arriba hay una rana gigante y creo que se ha comido al seňor”!-

Lokýtek empezó a comentar lo que había pasado: -”¡Pues, resulta que ví a un juglar haciendo un espectáculo en donde se metía en un traje de rana, y decidí hacerme uno igual y hacer en privado el mismo acto. Por eso me lleve una pierna sobre los hombros pero luego  no pude volver a mi posición original… por que se me acalambró todo el cuerpo. Y cuando mi criada me vió, salió gritando que la rana me había comido!”-

Todo el mundo se rió pero, nadie olvido la historia y cuando el sastre se murió todos los vecinos de la ciudad recogieron dinero y mandaron a tallar una gran rana de piedra y la pusieron en el portal de la casa. La rana no se ha movido desde entonces del portal…

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