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Los municipios tienen ya que imponer limitaciones al consumo de agua

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En algunos municipios de la Rep. Checa se prohibe regar los jardines, llenar las piscinas.
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Praga (ceskapozice.lidovky.cz) – De acuerdo con el ministerio de Agricultura, alrededor de 1 000 municipios, es decir el 16 por ciento del total, tienen problemas con el abastecimiento de agua. Las personas deben acudir a cisternas y aumentan las prohibiciones de regar los jardines. En principio, existen dos tipos de regulaciones: o se prohíbe un tipo específico del uso del agua o se fija una cuota o límite, de cuántos hectolitros puede usar cada hogar al día.

            En Jiříkov na Děčínsku tiene ya todo un año ya con una cisterna prestada por parte de la Administración Estatal de las Reservas Materiales. Ese pequeño municipio no está conectado a los acueductos y la persistente sequía que se padece redujo el nivel de las aguas subterráneas a niveles que los pozos locales sencillamente están secos. Incluso durante el invierno, cuando nevó, no mejoró la condición y las personas siguieron yendo con sus baldes a la cisterna.

            El problema de Jiříkov no es único, el ministerio de Agricultura dice que son como 1 000 lo municipios, sus alcaldes deben imponer límites al consumo de agua. Cuando se imponen prohibiciones, por lo general se aplican a llenar piscinas, regar jardines y lavar autos. Ahora, para que los municipios puedan controlar que esto no se viola, en tiempo real, sólo se puede hacer si los hogares tienen medidores digitales, que se pueden controlar a distancia y a cada momento.

            En Vohančice, Moravia del Sur, tiene desde el año 2017 un bando municipal que prohíbe llenar piscinas, regar los jardines e incluso impusieron un límite diario de uso de agua de 100 litros por persona. Se supone que en promedio cada checo consume 89 litros. Petr Blahák, alcalde de esa localidad, explica que los primeros indicios de falta de agua aparecieron en el año 2013. El municipio reaccionó al año siguiente, instalando medidores digitalizados de agua. Se pueden controlar en línea y se hacen las mediciones cada hora. Al principio hubo mucho malestar y violaciones del bando, pero, luego se entendió la situación. Blahák asegura que sin esos controles, hace rato se hubieran quedado sin agua.