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La leyenda negra del Puente de Carlos

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La leyenda negra del Puente de Carlos
El Puente de Carlos en Praga ha resistido el paso de la historia pese a las vicisitudes. Foto: TodaPraga
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La joya de Praga conocida como el Puente de Carlos ha sido dañada muchas veces a lo largo de los siglos: La leyenda negra del Puente de Carlos. Ya sea por desastres naturales o guerras, y otras intervenciones, pero siempre el puente más importante de Praga se ha reparado y reforzado.

Tan solo 10 años después del inicio de la construcción en 1367, una gran masa de agua destruyó algunos pilares del Puente de Carlos en construcción. Además de destruir la pasarela temporal de madera para su construcción que pasaba por el antiguo Puente de Judit. Si más contratiempo se pudo finalizar su construcción en el año 1402.

Y pese a sobrevivir intacto con el uso cotidiano, torneos caballerescos y las revoluciones husitas, en el año 1432 el Puente de Praga sufrió otra de las grandes inundaciones.  Según los informes de la crónica indican que el agua desgarró el puente en tres lugares y dañó gravemente cinco pilares.

Tras ser reparado el uso intenso hizo que en el año 1496 el tercer arco sucumbiera en la dirección de la Torre de la Ciudad Vieja. Y tan solo cinco años después el Puente de Carlos se volvió a dañar en las inundaciones del año 1501.

Pero sin duda la el mayor desastre por un actos bélicos fue al final de la Guerra de los Treinta Años en el año1648. La artillería sueca causó daños irreparables en ese momento. Especialmente en la decoración escultórica gótica de la fachada del puente de la Torre de la Ciudad Vieja de Praga. Durante las reparaciones foso del puente y el puente levadizo de madera frente a la torre ya no se volvieron a levantar.

La Leyenda Negra del Puente de Carlos continua

Con la última reconstrucción del Puente de Carlos el aspecto  a finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII el puente gradualmente cambio su aspecto. Se convirtió en un camino acompañado  estatuas y grupos escultóricos  a ambos lados del puente. Esto influyó en los cimientos pero gracias a sus enormes basamentos mejoraron las condiciones estáticas del edificio.

Pero sin embargo en las siguientes inundaciones de febrero de 1784 cinco pilares del Puente de Carlos sufrieron graves daños. Y aunque los arcos del puente aguantaron, se tuvo que prohibir la conducción y restringir el tráfico de peatones.

Durante los siglos XIX y XX llegaron más desastres al puente causados ​​por dos inundaciones devastadoras. Pero también por las revolucionarias, algunas modificaciones y reconstrucciones significativas. Concretamente en el año 1844, las escaleras más antiguas del puente que dan a la Isla de Kampa fueron reemplazadas por las actuales. Y se levantaron aceras,  colocaron barandillas en algunos lugares. Antes de que en la primavera del año 1845 llegara la siguiente inundación de la primavera de 1845, que no daño gravemente el puente. Pero ni siquiera los bombardeos de la artillera en el año 1848 pudieron con él, pero sí que se tuvo que sustituir las  esculturas.

Pero la gran desgracia llego el 3 de septiembre de 1890. Donde disparos de artillería desde Vyšehrad anunciaron la gran inundación a las 4 de la mañana.  En el Puente de Carlos se formó una presa a partir de troncos, balsas y otros materiales flotantes, que crecieron masivamente durante el día y la noche. Y que acabaron derribando dos pilares socavados y dañando otros. Con el quinto pilar del lado del casco antiguo, incluso las dos esculturas más valiosas, San Ignacio de Loyola y San Francisco de Javier acabaron en el lecho del rio.

Las inundaciones del año 2002

Sin duda estas son las inundaciones más intensas que ha sufrido la Ciudad de Praga, concretamente el 14 de agosto de 2002. Aguas que corrían a una velocidad de ocho metros por segundo arrastrando barriles de cerveza, papel higiénico de grandes almacenes, cabañas enteras, autos y muebles.

Todos estos objetos flotantes amenazaban dañar los pilares del puente. Siendo la única solución para los bomberos fue llevar una excavadora al puente. Con la idea de romper cabañas enteras de vacaciones checas que intentaban atravesar los arcos del Puente de Carlos.

Si no hubiera sido por esta solución, quizás el Puente de Carlos hubiera resultado ser el mismo que en 1874. Cuando los troncos se atrancaron en él durante la inundación.

Durante estas inundaciones paso el caudal típico de verano de 50 metros cúbicos por segundo a 5160 metros.

Sin duda esta es la leyenda negra del Puente de Carlos por su tragedia, pero también tiene leyendas más ocultas. El puente que brilla con luz propia y que aún se ilumina como antaño.

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