Todos los servicios de emergencia están en alerta .
Los proveedores de energía y los bomberos están lidiando con el daño causado por la tormenta de viento Sabine que golpeó a la República Checa en las primeras horas del lunes
Se estima que la fuerza de los vientos alcanzó una velocidad de 180 kilómetros por hora en las regiones montañosas.
Más de 120 mil hogares quedaron sin electricidad y los proveedores de energía están en estado de emergencia en cuatro regiones distintas del país
Los árboles caídos han complicado el tráfico ferroviario y por carretera en muchas partes del país.
En el aeropuerto internacional de Praga se han cancelado varios vuelos por los fuertes vientos. Se espera que la tormenta disminuya en el transcurso del día.



