El domingo 5 de enero, se celebró un concierto de gala en honor a la inauguración del edificio histórico de la Ópera Estatal de Praga, cuya reconstrucción costó 1.300 millones de coronas (50 millones de euros) y duró casi tres años. La noche festiva comenzó con la apertura de la ópera de Richard Wagner «El maestro de Nuremberg.» (1888-2018)» y fue dirigida por Alice Nellis.
En la noche de gala llegaron figuras políticas y culturales de toda Europa. Entre ellos se encontraban el Comisionado de Cultura y Medios de Comunicación del Gobierno de la República Federal de Alemania, Monika Grutters, y el Primer Ministro húngaro, Viktor Orban (a quien una treintena de opositores de su política se reunieron con carteles en el teatro de la ópera). Entre los invitados también había muchos políticos checos, por ejemplo, el primer ministro Andrei Babis, el ministro de Cultura Lubomir Zaoralek, la ministra de Finanzas Alena Schillerova y el alcalde de Praga, Zdenek Grzyb.
Al final del concierto, se escuchó un extracto del segundo acto de Fidelio, la única ópera del compositor alemán Ludwig van Beethoven.



