Las autoridades checas han informado este jueves de que el uso de mascarillas en lugares públicos cerrados dejará de ser obligatorio a partir del 1 de julio.
Según la agencia de noticias CTK. La medida, que actualmente está vigente para todos los comercios así como para el uso del transporte público.
Esta infomación la dio en una rueda de prensa este jueves el ministro de Salud, Adam Vojtěch. No obstante, se prevé que el levantamiento no se aplicará a las regiones donde se registra un mayor número de casos de COVID-19, es decir a Praga y el distrito moravo de Karviná.



