Praga – El primer ministro Andrej Babiš, no quiso reunirse con la delegación de la UE para identificar posibles irregularidades en la aplicación de la legislación sobre conflictos de intereses.
Babiš también dijo el viernes que los eurodiputados checos que promovieron el debate en el Parlamento Europeo eran «traidores» a la patria. La crítica fue dirigida contra Mikuláš Peksa del Partido Pirata y Tomáš Zdechovský de los Demócratas Cristianos.
Ambas partes protestaron contra la declaración, y han exigido una disculpa del primer ministro. Por otro lado, varios partidos opositores aseguran que lo dicho por el primer ministro es exagerado.



