Un grupo de eurodiputados europeos que visitó la República Checa para investigar los hechos relacionados con el supuesto conflicto de intereses del primer ministro checo Andrej Babiš y el mal uso de fondos de la UE, han concluido que no existen mecanismos confiables para poder llegar a una conclusión objetiva.
La jefa de la delegación, Presidenta de la Comisión de Control Presupuestario, Monika Hohlmeier, dijo que el equipo se iba con más preguntas que respuestas y que se necesitaban un análisis exhaustivo y objetivo de la situación.
El eurodiputado checo Tomáš Zdechovský señaló que el problema en la República Checa, es que las leyes contra el lavado de dinero también se aplicaban de manera inadecuada.



