Praga (ČSÚ) – La Oficina Checa de Estadísticas (ČSÚ), informó que el nivel de los precios al consumidor bajó durante el pasado mes de marzo en 0,1 por ciento con respecto a febrero. En términos interanuales, la inflación fue del 3,4 por ciento, es decir 3 décimas de punto porcentual menos que en febrero. La fuente indica que en la baja mes a mes influyó mucho la caída de precios en el segmento de transporte, así como en el de recreación y cultura.
Variación mensual
La baja mensual de los precios en el transporte se produjo, principalmente, por el menor valor de los combustibles y aceites (bajaron en 5,6%). El precio de la bencina “Natural 95” quedó en 29,74 coronas por litro y el de la nafta en 29,63 coronas por litro, lo que es el menor valor desde agosto del 2017 para la gasolina y desde marzo del 2018 para la nafta. La baja de precios en el segmento recreación y cultura se produjo por el abaratamiento de los viajes vacacionales con servicios complejos (caen en 8,6%). En el grupo de los alimentos bajaron principalmente las frutas, en 1,2%.
Por el lado contrario, lo que ayudó a que subiera en índice mensual de los precios al consumidor en marzo fue el segmento de alimentos y bebidas no alcohólicas, donde los precios de las verduras subieron en 1,1 por ciento (en lo cual, el valor de las papas subió en 14,5 por ciento). El valor de las aves subió en 1,8 por ciento, el del yogur en 4,1, el de la carne de cerdo en 1,5, el de los embutidos en 0,7, el de los quesos y requesones en 0,8 por ciento y el de los aceites y grasas en 1,0 por ciento.
En el segmento de bebidas alcohólicas, tabacos crecieron los precios del vino (5,6 por ciento), cerveza (2,5 por ciento) y productos tabacaleros (0,4 por ciento). Viendo el vestido y calzado los precios de la vestimenta subieron en 1,6 por ciento. En la vivienda subió principalmente el precio de la electricidad (1,7 por ciento).

Variación internual
ČSÚ indicó que el índice de precios al consumidor subió en 3,4% en marzo, es decir 3 décimas de punto menos que en febrero. “La desaceleración del crecimiento interanual se produjo, antes que nada, en el segmento del transporte, donde los precios de los combustibles y aceites pasaron de aumento del 3,6 por ciento en febrero a la reducción del 3,3 en marzo. En el segmento vivienda se reduce el crecimiento del precio de la electricidad al 8,6 por ciento (del 9,7 en febrero) y los precios de la calefacción y del agua caliente, que fueron menores en 1,4 por ciento (en febrero subió en 0,9 por ciento)”.
Lukáš Kovanda, economista de “Czech Fund”, destaca que como hay un colapso en la demanda de petróleo en el mundo debido a que todo está parado, por la lucha contra el coronavirus, esto hizo que el valor del barril se encuentre en precios no vistos desde el año 2002. Esto hace que el valor de los combustibles caiga incluso más de lo que se había esperado y esto se hace sentir en el ritmo interanual de la inflación. “En febrero la inflación alcanzó el 3,7 por ciento y se suponía, entonces, que para la primavera tocaría la cota del 4 por ciento”, recuerda el economista.



