Los checos y los eslovacos son las naciones de la Unión Europea que tdonde la gente tiende a aceptar pequeños sobornos con facilidad.
A los funcionarios públicos, no les molesta recibir pequeňas gratificaciones por su trabajo.
Esto lo dijo un estudio realizado por la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE (FRA).
Según la agencía, el 61% de los eslovacos y el 59% de los checos consideran aceptable ofrecer obsequios o favores para acelerar ciertos procesos burocraticos.
Alrededor del 59 por ciento de los encuestados checos en el estudio dijeron que sentían que a los políticos y partidos no les importaban las opiniones o necesidades que tiene el pueblo.



