El Castillo de Praga en detalle

Si viajas a la República Checa seguro que quieres conocer el Castillo de Praga, por eso aquí tienes un interesante resumen en detalle, para no aburrirte.

Aquí tienes recorrido breve por la historia del Castillo de Praga, desde sus orígenes hasta día de hoy. Te vendrá muy bien para comprender el aspecto actual que tiene a día de hoy. Porque aunque lo venden como el Castillo más grande del mundo, se trata de un Palacio Real. Aunque desde 1918 Chequia es un República, con su correspondiente presidente.  

Además si quieres aprovechar al máximo tu recorrido puede leer nuestro recorrido en la Visita al Castillo de Praga con todo lo que has ver.

Pero antes: ¿Te animas a conocer el Castillo de Praga en detalle? Pues para para eso vamos a empezar desde el principio.

Los orígenes del Castillo

Estos según la investigación arqueológica y las fuentes escritas más antiguas, datan al castillo de Praga cerca al año 880. Fundado por el príncipe Bořivoj de la dinastía de los Přemyslidas o Přemyslitas.

Esta fortaleza de la época medieval temprana contaba con un foso y un montículo de arcilla y piedras. Siendo el primer edificio de ladrillo, la Iglesia de la Virgen María. Seguidas de otras iglesias, como la de San Jorge y San Vito, de la primera mitad del siglo X.

A partir del siglo X, el Castillo de Praga sede del jefe de estado, el príncipe y más tarde del rey, también fue la sede máximo representante de la iglesia, el obispo de Praga. Siendo el primer monasterio de Bohemia fundado en el Castillo de Praga. Junto a la Iglesia de San Jorge para la Orden Benedictina.

En la iglesia principal del castillo, tan solo era antes la Basílica consagrada a San Vito. Esta se construyó sobre la rotonda original del siglo XI. Y en donde se conservaron las reliquias de santos y de los santos patronos checos: San Vito, Wenceslao y Adalberto. Haciendo que el monasterio de la Iglesia de Praga, haya sido una importante institución educativa y cultural desde el siglo X.

El Castillo de Carlos IV y los Jagellón

Uno de los momentos de más prosperidad para el Castillo fue bajo el reinado de Carlos IV, de la familia de los Luxemburgo. A mediados del siglo XIV el Castillo de Praga se convirtió en la residencia imperial, la sede del monarca del Sacro Imperio Romano Germánico.

Por lo que el palacio real fue generosamente reconstruido y las fortificaciones fortalecidas, para proteger al emperador. Pero además la iglesia gótica de San Vito empezó a crecer bajo la influencia de Francia y Matías de Arrás. El desarrollo del Castillo de Praga continúo con su hijo, Wenceslao IV

Sin embargo, con la llegada de las guerras husitas y las décadas siguientes, el castillo se abandonó. Deteriorándose  los edificios y fortificaciones del castillo.

Volviendo a habitar el castillo la dinastía de los Jagellón, en el año 1483. Periodo en el que se construyeron nuevas fortificaciones, controladas por nuevas torres. Entre ellas las torees del lado norte, con la Torre de la Pólvora, la Nueva Torre Blanca y la Torre Daliborka.

Sin embargo lo que más protagonismo tuvo, fue la reconstrucción y ampliación del palacio real por Benedikt Ried. Con la increíble sala Vladislav Hall, el abovedado secular más grande de Europa en ese momento. Sus grandes ventanales se consideran una de las primeras manifestaciones del estilo renacentista en Bohemia.

Pero lo mejor estaba por llegar, y prácticamente un siglo después, llegaron los Habsburgo. Algo que no puede faltar en este resumen del Castillo de Praga en detalle.

El Castillo de Praga con los Habsburgo

Con la llegada de los Habsburgo el Castillo de Praga prácticamente se estaba convirtiendo en un Palacio Real, junto al primer jardín real. Dando al complejo un estilo renacentista.

El Jardín Real es lo primero que la  dinastía de los Habsburgo mando hacer en las instalaciones como lugar de entretenimiento durante el siglo XVI. Convirtiendo el Castillo de Praga en una casa de verano, un salón de baile, con un campo de tiro y un patio de leones.

Durante este periodo la catedral de San Vito y el Palacio Real se renovaron gradualmente. Y se empezaron a construir nuevos edificios residenciales al oeste del Antiguo Palacio Real. A lo largo de las murallas del sur.

Y cuando llegó el sobrino de Felipe II de España, Rodolfo II, llegó otra época de esplendor. Ya que como nuevo emperador se instaló definitivamente en el Castillo de Praga y comenzó a transformarlo en un centro digno y magnífico del imperio. Un lugar atractivo para diplomáticos, artistas y eruditos, donde albergo sus ricas colecciones artísticas y científicas. Tiempo en el que además mando construir en el ala norte, el palacio con el actual Salón Español.

La caída del Castillo de Praga y los Habsburgo

Pero un hecho puntual cambio la historia, llego la defenestración de Praga del año 1618. Momento en el que empezó un largo período de guerras, con la Guerra de los 30 Años contra los suecos. Siendo el Castillo de Praga dañado y saqueado. Y el Palacio de Praga solo se utilizó para la estancia del monarca de forma excepcional y temporal.

Durante la segunda mitad del siglo XVIII, se intentó dar protagonismo del nuevo al castillo. Por lo que se llevó a cabo la última gran reconstrucción del Castillo, convirtiéndose en una residencia representativa. Sin embargo la capital del imperio era Viena, y Praga tenía solo un carácter provincial. Por lo que el castillo se deterioró gradualmente y sus tesoros artísticos se empobrecieron con la venta de los restos de las colecciones rudolfinas.

El Imperio de los Habsburgo estaba en decadencia. El emperador Fernando V abdicó en el año en 1848, eligiendo como sede el Castillo de Praga. Momento en el que reconstruyó la Capilla de la Santa Cruz del segundo patio, el Salón Español y la Galería Rudolf. Con el fin de la coronación del futuro emperador Francisco José I.

El Castillo de Praga en la 1ª República y hoy

Caído el Imperio Austro Húngaro tras la Primera Guerra Mundial, llegó la 1º República Checoslovaca. Y el castillo de Praga volvió a ser la sede del jefe de estado.

El presidente  Tomás Garrigue Masarik contrató al arquitecto esloveno Josip Plečnik en el año 1920 para dar un nuevo aspecto al castillo. Además de incorporarse un Obelisco en el III patio que representa el nacimiento del nuevo país. Sin embrago la catedral de San Vito fue finalizada por la Unión Patriótica en el año 1929.

A día de hoy también se están realizando reconstrucciones y reformas del complejo del Castillo de Praga. No solo un mantenimiento, sino de abrirlo al pueblo. Desde el año 1989, muchos espacios cerrados se están abriendo al público, como el Jardín Real con el Salón de Baile, los Jardines del Sur, las Caballerizas Imperiales y el ala Teresiana del Antiguo Palacio Real.

Si visitas el Castillo de Praga puede tener la oportunidad de ver las joyas de la corona, restos de reyes checos, raras reliquias cristianas y tesoros artísticos.

Y ahora que conoces el Castillo de Praga en detalle: ¿Te animas a hacer la Visita al Castillo de Praga con todo lo que has ver?

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